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Bio

María José Ayestarán - Artista multidisciplinar

Me definiría como un río caudaloso que fluye gracias a sus muchos afluentes, o el árbol que a través de sus raíces recarga energías para crecer. Así diría que necesito de múltiples formas de expresión artística para vivir. Mis obras, además de en España, se encuentran en Dinamarca, Inglaterra, Irlanda, Francia, Suecia o Nueva York

María José Ayestarán

Distinguiría la libertad de Pollock, la lírica de Kandinsky y la fuerza de los expresionistas

Crecí entre el barullo de una casa de vecinos y de los negocios familiares, pero los recuerdos que quiero relataros y que tienen que ver con mi posterior inclinación por el mundo artístico son los siguientes:

 

Mi niñez transcurrió entre diseños de papeles pintados, hilos de colores y cajas de modernos diseños con las que jugaba en la tienda que mis padres tenían. 

 

Por aquellas épocas, los pintados de las viviendas se realizaban con cal, o colamina coloreada. En casa se seguían esa norma. Cada año se pintaban las paredes, además, de para adecentarlas, se pintaban para desinfectar y sanear la vivienda. Las habitaciones nos las pintaban de diferentes colores, un año lo pintaban de rosa y al siguiente, el color era el azul o el verde.

 

Entre sueños y con la luz del alba, vislumbraba las veladuras en la que se intuían un abanico de colores, donde se mezclaban los rosas con los verdes e incluso azules, hacía que mi imaginación empezara a despuntar. Más que imaginar, veía nubes, bosques y un sinfín de dibujos y animales que corrían por praderas y bosques.

Las paredes eran un gran lienzo en la que mi imaginación jugaba un papel muy importante, lo mismo veía imágenes que me  inventaba historias transportándome a países lejanos que entre las conversaciones de los mayores escuchaba que existían.

A día de hoy, las manchas, no son simplemente manchas, siguen siendo imágenes, dibujos, caras, animales e incluso paisajes. ¡Hasta hoy día, los desconchados de las paredes de las calles me siguen atrayendo, me dan nuevas ideas y continúan abriendo mi mente!

 

En muchos aspectos continúo como cuando era pequeña. Tengo en mi mente una pantalla o pizarra en la realizo los bocetos, e incluso sus formas y los colores, y hasta que en mi cabeza no está formado y definido el cuadro, no lo traslado al lienzo.

 

Por Reyes, uno de los mejores regalos, eran los lapiceros de la marca Alpino con una amplia gama de brillantes y luminosos colores, en los que se destacaba la afilada punta que invitaban a la imaginación, son recuerdos que siguen estando ahí.    

 

Con algún año más, dibujaba en las hojas de los cuadernos retratos que copiaba de los cuentos y  de las revistas.

 

Entre los juegos infantiles, están los primeros contactos con el barro, haciendo bolas para jugar a los bolos, animales y pequeñas figuras que dejaba secar al sol.

Alrededor de los ocho o nueve años, con el barro, hacía cajas, animalitos y cuentas de diferentes formas para hacer collares. A las cuentas les hacía un agujero por donde pasar liza y formar collares. Las dejaba secar durante varios días, después, seguramente habría oído que el barro lo cocían en hornos y que eso les daba más resistencia. Así que durante horas las figuritas las metía en el horno de la cocina.

Seguramente no tendrían mucha resistencia, pero a mí me funcionaba. Después las pintaba con pinturas y posteriormente las barnizaba. Hoy habrían pasado por piezas modernísimas…jaja

Me los colocaba y disfrutaba.

Diez años tenía cuando fui a Tafalla a estudiar bachillerato; aquí sí que tengo recuerdos de las clases de dibujo, eran clases en las que dibujábamos del natural aprendiendo las proporciones y a captar la dirección de la luz y sus reflejos, también nos daban nociones de perspectiva.

Curso los estudios de Arte y Decoración en Pamplona (1971-1973) bajo la dirección del decorador alemán Francoise Duffur, quien cuenta entre sus decoraciones: La del Hotel Tres Reyes de Pamplona en los años sesenta y posteriormente en los 80, la restauración del hotel de Londres y de Inglaterra en San Sebastián

Después de terminar mis estudios de decoración, entré a trabajar como dibujante en la empresa Ziraba S.A. empresa Española-Alemana dedicada a la realización de rodillos para la impresión del papel pintado. 

Vivo en Grenzah (Alemania), frontera con Suiza y a escasos kilómetros de Basilea especializándome en la técnica del hueco grabado. 

No imagine que con veintidos años de edad, en la ciudad de Basilea se afianzarían  los estímulos y sentimientos  que definiría mi vida. 

Para intentar explicar mis emociones, solo poner en énfasis, el cambio de Artajona, un pueblo de mil quinientos habitantes y Pamplona, una bonita ciudad, pero en un país que vivía casi de espaldas al mundo.

Lo que encontré en la ciudad de Suiza era una ciudad abierta al mundo, moderna, con bellos jardines y fantásticas esculturas de Tinguely al aire libre y con una cantidad ingente de museos, en los que podía contemplar las obras de artistas consagrados y también  exposiciones de los artistas más vanguardistas del momento.

 

Destacaría que en 1976 Basilea ya apostaba por el arte contemporáneo y de vanguardia, ya que la feria Art Basel llevaba seis años de andadura. (Art Basel, es considerada cariñosamente la abuela de las ferias) y también a Basilea se la considera como la ciudad con más museos del mundo.

Por primera vez, vi en sus museos las obras de: Vincent Van Gogh, Paul Cézanne, Paul Gauguin, Georges Braque, Picasso, Dalí, Rothko, Claude Monet, Andy Warhol, Roy Lichtestein, Francis Bacon o Christo, Kandinsky, Rothko, Paul Klee, Munch etc…

Con especial fascinación recuerdo las obras de Picasso de la época Rosa y un pequeño cuadro de Salvador Dalí  “Reloj Derretido y el cuadro “Sofá Labios”, quizás, seguramente por ser grandes artistas españoles.

Y también la gran exposición antológica que el Kunstmuseum de Basilea le dedicó a Pablo Picasso en 1976, esta antológica merece una especial reflexión. La ciudad estaba plagada con carteles de sus obras.

Pero las obras de un jovencísimo Julián Echnabel, en las que trabajaba con platos rotos que incorporaba al lienzo, me impactó. 

Un recuerdo que perdura en mi retina, es una exposición al aire libre  en grandes zonas verdes con cuidados jardines y un lago, también había un palacete, construcciones de madera que  albergaban magnificas obras de arte. Allí  contemplé monumentales obras de Henry Moore, Alexander Calder, Alberto Giacometti…

Después de unos meses retorno a Pamplona, pero el amor por el arte se había afianzado y arraigado en mí. Con veintitrés años voy a Barcelona a cursar estudios de pintura en la escuela Massana en Barcelona, escuela de gran relevancia en el arte y el diseño fundada en 1929. Compagino los estudios con trabajo de diseño para la estampación de papel pintado.

El deseo de trabajar en el arte y dar a conocer a artistas, fue lo que me decidió a abrir la Galería Monet en la calle Iturrama en Pamplona, siendo galería, tienda de enmarcación, venta de material de bellas artes, y también un lugar de encuentros y clases de pintura.

Tengo la suerte de ser una de las galerías seleccionadas para participar en la III edición de La Feria Internacional ARCO, en el Palacio de Cristal en Madrid,  siendo la primera vez que una galería con las obras de pintores navarros concurre a dicha feria.Los artistas con los que La Galería Monet se presenta en arco son: Patxi Buldain, Fernando Iriarte, Jesús Burgoa, María Luisa Irujo de Beruete, el escultor Zacarías Pellicer y la ceramista Matús Escribano.

En esos años, al margen de mis trabajos, sigo pintando, dibujando y experimentando con diferentes técnicas como: La acuarela, lápices, grafito, ceras, óleo,  tinta, tierras…  

Pueda yo, hacer exposiciones o no hacerlas, pero el pensar y trabajar con el arte, me es de  suma necesidad. 

No podría entender mi vida sin el arte. 

Mi vida toma un nuevo rumbo. Me traslado a San Pedro de Alcántara en Málaga y junto a la pintora María Luisa Irujo de Beruete montamos 'La Almoraima' dedicándonos a la decoración, el arte y las antigüedades. 

Retorno a Navarra y ahora es cuando dedico todo mi tiempo a la pintura, trabajando grandes formatos en los que utilizo: acrílicos, tierras, ramas, papel mache… dando protagonismo a la naturaleza que será recurrente en mis trabajos. 

Alterno estancias en Pamplona, Madrid y Udabe en Navarra.

 

De los artistas que más han influido en mí y por consiguiente en mi obra, destacaría a Jackson Pollock principal artista del expresionismo abstracto y a Miguel Barceló próximo a la corriente Neo-expresionista. 

Presento dos obras a la III Bienal Ciudad de Pamplona, siendo seleccionada de entre alrededor de más de trescientas obras con la obra titulada 'Otoño'. 

Soy seleccionada en el III Certamen Ademar Champañat-Vigo. Serían las dos únicas veces que me he presentado a un certamen.

Marca el año en el que doy mis primeros pasos en el grabado artístico acudiendo al taller del grabador Indú, Shaid Kabir en Madrid. Fueron días de practicar e investigar las reacciones de las resinas, los ácidos y la utilización de la caja de resinas, el barniz , la punta seca, y ver como el ácido incidía directamente en la plancha dando la sensación de estar trabajando con la acuarela.

También aprendiendo a entintar las planchas con las técnicas a la poupee o con rodillo etc… 

Descubrir nuevas técnicas con las que poder expresarme, siempre me ha subyugado. Posteriormente continuaría el aprendizaje del grabado con el grabador Juan Notario en Pamplona y con Ángela Moreno en Huarte.

Realizo las exposiciones individuales en la Sala de Cultura Castillo de Maya en Pamplona y  la de Juan Bravo en Madrid,  ambas salas pertenecientes a la Caja de Ahorros de Navarra. La exposición  titulada 'Sensaciones' son obras de gran formato en las que utilicé acrílicos y tierras sobre D.M. 

De 1994 a 2000 vivo en Udabe en el valle de Basaburua (Navarra). Años que me acercan, más si cabe a la naturaleza, acercamiento que se ve reflejado en mi obra.

Aquí, entre los bosques plagados de robles, castaños y animales salvajes, vislumbraba un mundo mágico el cual hizo que viviera más intensamente lo que la naturaleza me transmitía. Todo ello y la casualidad de que en el valle se impartieran clases de cerámica, me hizo conocer y trabajar el barro, una técnica ancestral que me atrapó.

Las piezas que realizó, están inspiradas en la naturaleza y en la tierra, en hierbas, en troncos, verduras, granadas, o capullos de amapola…

Los años 1997 y 1998, acudo al taller de grabado de Ángela Moreno en Huarte, y aquí de su mano y de su gran hacer, aprendo diferentes técnicas y es cuando realizo la mayoría de las planchas con técnicas clásicas y otras más modernas y novedosas como el carborundum, o el collagraf. Entre las más clásicas: sigo trabajando con resinas, barniz húmedo, la realización de planchas litográficas,  la utilización de ruletas, punta seca etc… y diferentes tipos de entintación, como entintación a la poupee o la utilización de rodillos esponjas, espátulas etc… y la utilización de diferentes planchas para una misma estampación.

Realizo la exposición individual titulada 'Paisaje interior', en la Sala de Cultura de Lekumberri 'Mitxausenea', con obras íntegramente de grabados, en los que utilizo y combino diferentes técnicas de grabado como: carborumdum, aguafuerte, collagraf, punta seca, etc…

Realizo una exposición individual  en la Habana (Cuba). Con el proyecto Peregrino y el auspicio de la galería del Ministerio de Finanzas y con la exposición titulada 'A caja abierta' mis obras son expuestas en la Habana. 

La exposición se realiza en las salas del Ministerio Finanzas en la C/ Obispo esquina a C/ Cuba. Calle principal del centro neurálgico de la ciudad y lugar donde concurren los turistas que visitan Cuba, lo que se reflejó en ventas, especialmente de americanos que visitaban la isla. Entre los asistentes que me regalarían su presencia, cabe destacar al fotógrafo Alberto Korda, famoso por su mítica fotografía del Che Guevara.

En ese mismo año, en el 2000, acudo por primera vez a Estampa, la Feria Internacional del Grabado y de la obra seriada, mis grabados se expusieron en el stand de Marciel Azañon, la feria se realizó en los pabellones de Ifema en Madrid, a la misma feria acudiría en los años 2001-2002-2003-2004 con diferentes galerías.

 

Los años 1999-2000 y 2001 tuve la gran suerte que el decorador de las panaderías-cafeterías Taberna, eligiera mis grabados para sus decoraciones, colocándolos en cafeterías, restaurantes y en la Escuela de Hostelería de Pamplona. Aún hoy, pueden verse mis grabados en la cafetería TABERNA de La Calle Mayor de Pamplona o en la de Tafalla.

Mi vida tomaría un nuevo rumbo. Vuelvo al sur, a Andalucía, cerca de donde ya había estado en los años 80, pero ahora la elección es Puerto Banús en Marbella (Málaga), lugar idóneo para montar el taller de grabado y galería con el nombre de Art&Graphica.

 

Hay momentos en los que pienso que soy una errante buscando mi lugar, pero quizás, solo sea eso, el deseo de conocer nuevos lugares y culturas que me ayudan a ampliar horizontes y desarrollar mi obra.

Atrás quedan los valles de Basaburúa, alejados, pero no olvidados.


El traslado a Marbella hizo que la luz del sur diera un gran cambio en mi obra, algo que ya se intuía en mis últimas etapas estilísticas. Pues ahora me rodeaba la arena de la playa y el azul del mar, un paisaje totalmente diferente, a veces desértico en contenido.

El blanco empezó a ser el color protagonista de mis trabajos, aunque la naturaleza de los bosques seguía estando presente a modo de guiños y de pequeñas ramas que cosía al papel adquiriendo todo un estilo por así decirlo, minimalista.

 

Aquí es cuando van tomando forma las series de collages:  'Jugando con los blancos'  y 'Retazos de una historia', realizados con grabados, ramas, semillas, hilos, pan de oro y pequeñas piezas que voy  incorporando a la obra.

También continúo con los monotipos, ya comenzados en Navarra, en las que utilizo planchas de grabado de collagraf, plantas, hojas, semillas y todo aquello que pueda estampar, imprimiéndolos sobre papel guarro y también sobre lienzo.

Por escasos periodos de tiempo, desde Málaga, acudo al taller de Ángela Moreno en Huarte a los cursos de Grabado no tóxico impartidos por el australiano Keith Howard, pionero en esta  técnica. Aprendo y practico esta nueva disciplina más saludable.

En el taller Art&Graphica, sigo trabajando en las series 'Construcciones', 'Jugando con los blancos' y 'Retazos de una historia' ambas series dentro del minimalismo, donde el color predominante era el blanco, pero mi interior me estaba pidiendo color y los collages, eran unas series que me gustaban y quería continuarlas sin  alterar la idea del minimalismo.

Investigando, realizo estampas de grabado sobre metacrilato, donde juego con las trasparencias, resultando piezas muy interesantes. Eso me incita a comenzar y  trabajar obras digitales.

Como la mayoría de los artistas, salvando excepciones, una o uno, no puede vivir exclusivamente del arte, casi siempre, o por lo menos en mi caso, la supervivencia siempre ha estado ligada a trabajos alternativos. 

No sería diferente ahora, el taller-galería Art&Graphica, me da la ocasión, de, a la vez de exponer y vender obras de otros artistas, exponer y vender mi propia obra, directamente al cliente, una clientela de alto poder adquisitivo y grandes coleccionistas.

 

Eso, unido a la participación en las ferias de arte, me abrió las puertas a un público nacional e internacional que mostró su gusto por mis nuevas obras.

No podría entender mi vida sin mi arte

Los lugares en los que he estado, y las vivencias y personas que he conocido, junto con sus  recuerdos, son de alguna forma parte de mi vida y están presentes en mis obra.